En la ventosa noche de este lunes, en el Estadio Municipal, Ciudad y Balonpié igualaron sin abrir el marcador, tal como había ocurrido una semana antes en cancha de Alem, y definieron por tiros desde el punto penal al primer finalista del certamen que organiza la Liga Deportiva de Bolívar. El joven Tobías Domínguez marcó el penal del 6 a 5 decisivo.

Fue un cotejo propio de dos equipos que parecen con la cabeza en otro lado: Balonpié pensando en el Regional Amateur que comienza el domingo 21, y Ciudad en medio de un mar de incertidumbres y sin informaciones claras respecto a quiénes se harán cargo del futuro cercano. Así, fue un partido bastante chato, con Balonpié teniendo las principales ocasiones aunque sin lastimar.

El cero a cero y los posteriores penales parecían algo absolutamente lógico. En la primera tanda de 5 ejecuciones por equipo, ambos convirtieron 4 y fueron al mano a mano, penal por penal. Allí, todo fue parejo hasta ese remate de Domínguez que significó el pase a otra final liguista, la segunda que disputará Ciudad este año, ya que en marzo perdió el Preparación a manos de Empleados.

La principal duda que surge ahora es la siguiente: ¿con qué jugadores contará Diego Cuello para la serie decisiva? Porque en el partido de este lunes apenas tuvo 15 jugadores, de los cuales 3 son arqueros: Thomas Álvarez fue el titular, Yonatan Aranas tuvo la 12 en el banco de suplentes y Ramiro Biscardi firmó planilla con la casaca 14. Además, el propio Aranas, Athos Ferraci y Franco Irusta seguramente firmen para disputar el Regional Amateur con Balonpié, con lo que la cuenta de jugadores a disposición bajaría a 12.

Pero si, como indican los rumores, otros jugadores «celestes» fuesen tentados para jugar en otros equipos el TRFA, podría tornarse complicado llegar a 11 futbolistas.

Por lo pronto, Ciudad llegó a una nueva final, la tercera que jugará en 2021, si tenemos en cuenta la más importante de todas, la que le dio el ascenso al Federal A. La diferencia, esta vez, es que el equipo luce en proceso de desmantelamiento y, principalmente, sin señales concretas de cuál será el futuro y quiénes estarán en él.