El equipo bolivarense viene con una de cal y otra de arena, pero no logra construir un camino que lo conduzca a la zona clasificatoria. Es que, por un lado, llegó a su séptimo partido sin derrotas y sin recibir goles, pero por otro, volvió a perder dos puntos en condición de local y sólo ganó 2 de esos 7 partidos.

En la primaveral tarde este miércoles, los dirigidos por Mauricio Peralta jugaron un buen partido y merecieron ganarle a Camioneros, que apeló a las mañas y a enlentecer el trámite de juego para conseguir el empate que finalmente logró. Si a eso le sumamos un árbitro como Marcelo Sanz, carente de autoridad y escaso de sentido común, el combo arrojó como resultado otro partido sin victorias.

Claro que no sólo hubo responsabilidades ajenas. Ciudad volvió a estar muy impreciso en zona ofensiva y, en la más clara que tuvo, un penal que ejecutó Luciano Vázquez en el primer tiempo, la pelota se fue muy por arriba del travesaño. Ni Vázquez, ni Fernández, ni los posteriores ingresos de Troncoso y Peters, pudieron darle al «Celeste» el necesario gol, una clara falencia de los últimos cotejos. Una estadística que certifica esto es que en los últimos 450 minutos de juego, Ciudad sólo metió un gol, y fue de penal.

Queda mucho por trabajar, pero poco tiempo por delante, por lo que inmediatamente tanto Peralta como su cuerpo técnico y el plantel, se pondrán a pensar en el partido ante Cipolletti, en Río Negro, el próximo domingo a las 15 horas. Para ese partido, el «Cele» no contará con el defensor Facundo Quiroga, expulsado sobre el final del encuentro ante Camioneros.