15/12/1911: Nacimiento de René Ríos, Pepo, historietista creador de la revista Condorito.

René Rios Boettiger, más conocido como Pepo, nació en la ciudad chilena de Concepción un 15 de diciembre de 1911 y desde los 7 años de edad se dedicó al dibujo de historietas. Su primer publicación fue en 1919 en el diario El Sur de Concepción y alentado por su padre, siguió dibujando y hasta montar su primera exposición realizada en la confitería Palet de Concepción a los 10 años de edad. Luego de cursar sus estudios secundarios en Concepción, ingresó a la carrera de medicina, la que finalmente abandonó, para partir con su inquieta pluma a Santiago donde se matriculó en la Escuela de Bellas Artes y se integró, en 1932, al equipo de Topaze, que en ese entonces dirigía Jorge Délano (Coke). Adoptó el pseudónimo Pepo -que viene de Pepón, «barrilito», pues de niño era bastante gordo- y creó para la revista la tira cómica El Jefe, con no más de cuatro viñetas, donde representaba a su propio tío, el presidente Juan Antonio Ríos, la que fue calificada como la primera tira cómica chilena política. El 6 de agosto de 1949 creó a «Condorito», su personaje más conocido. Este era una respuesta a la película de Walt Disney “Saludos amigos”, destinada a ganarse al público latinoamericano, en la cuál aparecía un personaje que representaba a Chile, «Avión Pedrito» el cual disgustaba a Ríos. Considerando que el cóndor resultaba el símbolo más adecuado del país andino, creó como respuesta a Disney el personaje de Condorito. En 1999 Condorito cumplió 50 años y su tira traspasó fronteras llegando a 13 países, incluyendo los Estados Unidos.

15/12/1955: Nacimiento de Roberto Pettinato, músico, humorista, libretista, periodista y conductor de radio y televisión argentino.

Roberto Pettinato es un músico, comediante, humorista, periodista y conductor de radio y televisión argentino. Hijo del Director General de Institutos Penales, Roberto Pettinato, y Clara Anderson de Fyhn, “Petti” como es apodado, nacía en el año 1955 en la Embajada de Ecuador en Argentina, y vivió su infancia en diferentes países por el exilio de sus padres, como Chile, Ecuador y Perú. Se inició en el espectáculo como cronista de la revista musical El Expreso Imaginario, gracias a la cual conseguiría tener contacto con el cantante Luca Prodan, voz líder de la banda Sumo, quien lo sumara a su agrupación como saxofonista y de la cual formaría parte desde 1982 hasta su disolución en 1987, luego de la muerte de Prodan. A comienzos de los noventa fue invitado por Gerardo Sofovich para unirse a la conducción del programa La Noche del Domingo que se emitía por Canal 9 haciendo su primer intervención como conductor de TV con público en vivo. En 1993 se trasladó a Canal 13 para conducir su propio programa Mirá quien canta, e instarlse formalmente como un hombre de televisión. Luego de este, participaría de diferentes ciclos como “360 todo para ver”, “Duro de acostar”, “Orsai a Medianoche”, “Listos ya”, “Todos al diván”, “Petti en vivo”, “Un aplauso para el asador”, “Indomables”, “Duro de Domar”, “Caiga quien Caiga”, y su actual programa “La Hormiga Imperial”. Como conductor recibió nueve nominaciones de los premios Martíin Fierro, de las cuáles resultaría ganador en cuatro oportunidades. En radio, encabezó diez años la mañana de La Cien con “El show de la noticia” para luego pasar a Mega con el ciclo “Pettinato y yo”. También escribió siete libros, tuvo participaciones en ficciones, y encabezó su unipersonal en teatro, conservando siempre su estilo desfachatado que lo transformó en un showman de la escena del espectáculo argentina.

15/12/1983: en Argentina, el presidente Raúl Alfonsín crea la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas).

La Conadep (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) fue una comisión asesora creada por el presidente de la Argentina Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983 con el objetivo de investigar las graves, reiteradas y planificadas violaciones a los derechos humanos durante el período del terrorismo de Estado (sucedido entre 1976 y 1983), llevadas a cabo por la dictadura militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. No fue instituida para juzgar, sino para indagar sobre la suerte corrida por los desaparecidos. La comisión recibió varios miles de declaraciones y testimonios y verificó la existencia de cientos de lugares clandestinos de detención en todo el país. A solo cinco días de su asunción, y en medio de un clima enardecido, Raúl Alfonsín decretó el juzgamiento de las Juntas Militares y a las organizaciones guerrilleras. Para complementar esta investigación, envió varios proyectos de ley a fin de reformar la Justicia Militar1 y creó la Conadep (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) con el fin de investigar y organizar las pruebas que presentaría el Estado en el juicio. La comisión fue conformada con personalidades reconocidas y respetadas del país, de distintos ámbitos del conocimiento, como el escritor Ernesto Sabato, el médico René Favaloro, el ex-rector de la Universidad de Buenos Aires Ricardo Colombres, el decano de la Facultad de Ingeniería Hilario Fernández Long, el pastor evangélico de la Iglesia Metodista Argentina Carlos T. Gattinoni, el matemático Gregorio Klimovsky, el rabino estadounidense Marshall T. Meyer, el monseñor Jaime de Nevares, la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú, el filósofo Eduardo Rabossi y los diputados Santiago Marcelino López, Hugo Diógenes Piucill y Horacio Hugo Huarte. Durante 280 días la comisión recorrió todo el país en busca de testimonios de sobrevivientes, de familiares, de represores y de los edificios utilizados como centros de detención (o de sus ruinas). Realizaron un inventario de todas las desapariciones denunciadas y de todos los centros clandestinos, contrastando los relatos con la arquitectura de los edificios, tarea realizada muchas veces con la presencia de los mismos sobrevivientes. Con esta información confeccionaron mapas, clasificaron los relatos e hicieron un análisis a fin de reconstruir el modo de operar del terrorismo de Estado. El resultado de toda esa investigación fue entregado el jueves 20 de septiembre de 1984 al presidente Alfonsín, luego de un discurso de Ernesto Sabato. El voluminoso informe final, de varias carpetas, registraba la existencia de 8.961 desaparecidos y de 380 centros clandestinos de detención. Este informe final fue publicado en forma de libro bajo el nombre de Nunca más.