Finalizó el pasado viernes el LXXII Encuentro de Institutos de Derecho Comercial de Colegios de la provincia de Buenos Aires que tuvo como anfitrión, en esta oportunidad, al Instituto de Derecho Comercial y Patrimonial del Colegio de Abogados del Departamento Judicial de Azul.
Profesionales de todos los institutos que integran los Colegios de Abogados de la Provincia de Buenos Aires se reunieron, de forma virtual, en torno a temáticas de interés común y diversas líneas de debate relacionadas con la materia. La apertura tuvo lugar el miércoles 25 y contó con palabras de bienvenida de Gastón Argeri, presidente del Colegio de Abogados Departamental, quien subrayó la insistencia en las metas fijadas, a pesar de las dificultades que impuso este año el desarrollo de muchas actividades previstas de forma presencial.
Bruno Santi Taccari es el director del Instituto de Derecho Comercial y Patrimonial del Colegio Departamental de Azul: “el más antiguo de los institutos, fundado por mi madre y que en la continuidad nos tiene a mi hermano y a mí con el mismo compromiso”.
¿Quiénes organizan y a quiénes convoca este encuentro?
Estos encuentros surgieron en 1985 y se mantuvieron de manera ininterrumpida desde aquellos años. Son organizados por los Institutos de Derecho Comercial de los Colegios de Abogados de la provincia de Buenos Aires y, desde aquella primera edición en Junín, se decidió la creación de esos institutos. Los encuentros tienen una frecuencia semestral y rotan las sedes de los colegios que organizan. En este caso, nos tocó a nosotros como ya nos había tocado en 2016 que lo hicimos en Tandil.
¿Cuáles son los ejes más importantes del programa?
Los ejes más importantes del programa siempre se sustentan en los 3 grandes temas del Derecho Comercial. El primero de ellos es Derecho Comercial, parte general y contratos, hoy también denominado Derecho de la Empresa, una línea a la que se ha incorporado, en la actualidad, el derecho de consumo y las nuevas formas de tecnologías aplicadas a la empresa.
La segunda temática está vinculada al derecho societario y la tercera está sustentada en el derecho concursal. Estos tres ejes se han mantenido inalterables a lo largo de los encuentros y de los años, aunque los contenidos hayan cambiado en función a la dinámica de la propia materia.
¿Qué importancia tiene para la práctica profesional cotidiana el debate amplio que propone este tipo de iniciativas?
Estos encuentros tienen un formato reconocido por todos los profesionales y doctrinarios: quienes los han apreciado de cerca saben que cuentan con una dinámica muy especial. Parten de trabajos o ponencias que presentan los miembros de cada instituto (o por fuera de ellos) pero sosteniendo el espíritu de una participación pluralista e igualitaria. Se presentan trabajos –generalmente tomados de casos de su actividad profesional- eminentemente prácticos. Luego se los pasa por un tamiz científico de investigación y a partir de entonces se exponen y cada participante del encuentro va sumando sus experiencias personales, enriqueciendo las ponencias y profundizando el debate. Esta dinámica ha convertido a los encuentros en un espacio donde surgen conclusiones que enriquecen la vida profesional.
Como instituto anfitrión, ¿qué nuevos desafíos supuso diseñar una agenda común a las inquietudes de todos los institutos de los Colegios de Abogados? ¿Cómo fue ese proceso y cuál es el balance?
Creo que el mayor desafío 2020 fue el que surgió tras las particularidades que impuso el aislamiento y la virtualidad. Cuando se eligió al Colegio de Abogados Departamental no estábamos en pandemia, con lo cual ese denominado “espíritu de Junín” de formación que inspiró a todos los encuentros alentó a las reuniones de todos los directores, quienes tomamos la decisión de avanzar de igual modo. Hicimos el primer encuentro virtual de institutos en Quilmes, con enorme éxito. La consigna para este segundo encuentro fue mejorar la experiencia virtual en materia de organización. Con la presencialidad perdimos otros hechos que hacen al éxito de estos encuentros, como los asados, los eventos y el mano a mano. Pero nos interesa subrayar el éxito de la convocatoria, la relevancia de los debates que se dieron y, sobre todo, la convicción de que, pesar de las dificultades, hemos garantizado la continuidad y los dos encuentros
anuales, a pesar de este escenario excepcional para todos.